
Dar certezas: sector clave aprovecha tensión Brasil Estados Unidos

La industria pesquera argentina se encuentra en un momento decisivo, buscando expandir sus horizontes comerciales hacia Brasil, un mercado que, a pesar de su tamaño, aún no ha capitalizado el potencial de los productos pesqueros argentinos. Esta iniciativa, encabezada por la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), surge en un contexto geopolítico favorable que podría abrir nuevas puertas para la exportación de productos del mar.
- Perspectivas de la industria pesquera argentina en Brasil
- Oportunidades y estrategias: diferenciación en el mercado
- El impacto de la tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos
- Desafíos en el mercado del langostino
- Acuerdos estratégicos y colaboración internacional
- Visión global: la demanda de proteínas y el futuro del sector
- Importancia de la educación del consumidor
- Un panorama complejo pero prometedor
Perspectivas de la industria pesquera argentina en Brasil
La industria pesquera argentina ha comenzado una ofensiva comercial significativa, enfocándose en conquistar el mercado brasileño. A pesar de ser un jugador importante en la región, Brasil compra actualmente volúmenes bastante bajos de productos marítimos argentinos. Este esfuerzo se formalizó con la participación de la Capip en la “Seafood Show Latin America 2025” en San Pablo, donde se busca aprovechar la coyuntura actual para fortalecer los lazos comerciales.
La situación actual presenta un gran potencial de crecimiento para la Argentina, ya que el volumen de exportaciones al país vecino ha sido históricamente bajo. En el último año, Argentina exportó a Brasil apenas 26.472 toneladas de productos pesqueros, destacando que 21.813 toneladas correspondieron a merluza hubbsi, mientras que otros productos como el langostino y el calamar apenas alcanzaron 1234 y 541 toneladas, respectivamente.
Oportunidades y estrategias: diferenciación en el mercado
Agustín de la Fuente, presidente de Capip, señala que existe un gran margen para crecer en este mercado. La clave radica en la diferenciación de productos. Brasil, siendo un líder en acuicultura, inunda su mercado con tilapia y camarones de cultivo. En contraste, la propuesta argentina se centra en destacar productos como la merluza y el “langostino austral salvaje”, que ofrecen características únicas que deben ser valoradas por los consumidores brasileños.
Para lograr este objetivo, es crucial que el consumidor brasileño reconozca los beneficios y la calidad de los productos argentinos. Esto incluye no solo la frescura y la calidad premium, sino también la sostenibilidad y la trazabilidad de los productos, aspectos cada vez más valorados en el mercado global.
El impacto de la tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos
La tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos se presenta como una oportunidad que Argentina busca capitalizar. De la Fuente mencionó que los problemas arancelarios que enfrenta Brasil le permiten a Argentina negociar de manera más favorable. No obstante, enfatiza que el objetivo no es beneficiarse del mal ajeno, sino construir relaciones comerciales sólidas y regionales que beneficien a ambos países.
Este enfoque colaborativo es esencial para el crecimiento sostenido de la industria pesquera en la región. Promover la cooperación en lugar de la competencia desleal puede generar beneficios significativos para todos los actores involucrados.
Desafíos en el mercado del langostino
Uno de los principales desafíos que enfrenta la industria pesquera argentina es el acceso al mercado de langostino en Brasil. Después de estar vedado durante ocho años debido a una medida cautelar de los productores brasileños, el langostino argentino logró reingresar al mercado en 2021. Sin embargo, el proceso de penetración ha sido lento, y la necesidad de posicionar este producto es urgente.
La situación del langostino se vuelve crítica, ya que los datos recientes muestran que, en los primeros nueve meses de 2025, la industria pesquera argentina se ha visto estancada. La única excepción fue una zafra excepcional de calamar, que generó ingresos adicionales, mientras que las ventas de langostino cayeron drásticamente, lo que indica una crisis que debe ser abordada.
Acuerdos estratégicos y colaboración internacional
Para fortalecer su presencia en Brasil, Capip ha firmado un acuerdo de cooperación con la Associação Brasileira de Fomento de Pescado (Abrapes). Este acuerdo tiene como objetivo crear una “agenda permanente de intercambio” que permita establecer confianza entre las empresas de ambos países y facilitar la concreción de negocios.
Además de la cooperación con Brasil, la industria pesquera argentina también tiene la vista puesta en mercados internacionales importantes. La participación en ferias como la de Qingdao en China refleja la intención de diversificar y expandir su alcance comercial, buscando nuevas oportunidades en el mercado global.
Visión global: la demanda de proteínas y el futuro del sector
De la Fuente destaca la creciente demanda de proteínas a nivel mundial, lo que representa una oportunidad significativa para la industria pesquera. La calidad y la trazabilidad de los productos argentinos son aspectos clave que pueden atraer a los consumidores internacionales. La industria debe enfocarse en comunicar estos atributos de manera efectiva para ganar competitividad en el mercado.
A pesar de la fuerte competencia de la tilapia y otros productos locales en Brasil, el presidente de Capip asegura que, considerando la magnitud de la población brasileña y su necesidad de proteínas, “hay mercado para todos”. Además, destaca que Brasil es un gran importador de pescado, lo que abre aún más oportunidades para los productos argentinos.
Importancia de la educación del consumidor
Un aspecto fundamental para el éxito de los productos pesqueros argentinos en Brasil es la educación del consumidor. Los consumidores deben entender las diferencias entre el langostino salvaje argentino y el camarón de cultivo brasileño. Para ello, las empresas argentinas deben implementar estrategias de marketing dirigidas a informar sobre las características distintivas de sus productos, como:
- Origen sostenible y natural del langostino salvaje.
- Beneficios nutricionales y de salud del consumo de productos pesqueros.
- Garantías de calidad y frescura a través de certificaciones de trazabilidad.
Un panorama complejo pero prometedor
A pesar de los desafíos que enfrenta la industria pesquera argentina, el panorama es prometedor. La combinación de estrategias adecuadas, colaboración regional y una oferta de productos diferenciada puede llevar a una mayor penetración en el mercado brasileño. La industria pesquera no solo necesita adaptarse a las condiciones del mercado, sino también anticiparse a las tendencias globales y aprovechar las oportunidades que surgen en el camino.
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