
Desafíos de tasas, créditos e impuestos para desarrolladores inmobiliarios

El sector inmobiliario en Argentina enfrenta un conjunto de desafíos que van más allá de la simple oferta y demanda. Factores como las tasas de interés, la disponibilidad de créditos y la carga impositiva son elementos que los desarrolladores deben considerar cuidadosamente para navegar en un mercado complicado. A pesar de las dificultades, hay un optimismo subyacente sobre el futuro del sector, gracias a una demanda constante y a un enfoque en la calidad y la ubicación de los proyectos.
Proyectos en locaciones destacadas y la búsqueda de hitos arquitectónicos
La ubicación es un factor crucial en el desarrollo de proyectos inmobiliarios. Según Hugo Koifman, del Grupo Chomer, “la necesidad habitacional en Argentina genera una demanda permanente, impulsada por una gran oferta de stock de unidades y valores históricos”. Esto se traduce en un mercado donde los padres continúan comprando propiedades para sus hijos, lo que demuestra la confianza en el ladrillo como refugio de valor.
Desde el Grupo Branson, se destaca que la empresa se ha enfocado en proyectos residenciales en zonas consolidadas como Recoleta, Núñez y Las Cañitas. A pesar de los costos más altos de la tierra en estas áreas, la demanda sigue siendo fuerte, ya que los consumidores valoran la ubicación. Esto subraya una tendencia en la que el desarrollo inmobiliario se centra en la calidad y la experiencia del usuario.
Además, los desarrolladores buscan crear hitos arquitectónicos que no solo sean funcionales, sino que también aporten valor estético y cultural a las comunidades. Este enfoque integral se traduce en un compromiso con la innovación y el diseño, que se refleja en proyectos que integran amenidades modernas y urbanismo sostenible.
Costos altos y baja del crédito por las tasas
El costo de la construcción ha sido un tema recurrente en las conversaciones del sector. Koifman señala que “a pesar de la disminución en los costos de materiales en los últimos meses, el costo total de construcción sigue siendo alto”. Esto se debe a una variedad de factores, incluyendo la inflación y el aumento de los precios de los insumos. La necesidad de adaptarse a esta realidad es crucial para los desarrolladores.
- La inflación ha llevado a ajustes constantes en los precios de venta.
- Los bancos han mostrado resistencia a proporcionar créditos hipotecarios, lo que limita el acceso a financiamiento.
- La escasez de materiales y la demanda creciente han exacerbado la situación de costos.
Por otro lado, Leibaschoff enfatiza que el costo de la construcción ha aumentado más de un 120% desde 2023, lo que representa un desafío significativo para los desarrolladores. Sin embargo, también se ha observado una tendencia a la baja en algunos precios, lo que podría ofrecer oportunidades para nuevos proyectos.
Los impuestos, otro tema central
La carga impositiva en el sector inmobiliario es un factor crítico que impacta directamente en la rentabilidad de los desarrolladores. Leibaschoff señala que “casi el 40% de los costos son impuestos”, lo que limita la capacidad de inversión y crecimiento del sector. La implementación de una línea de créditos para desarrolladores y consumidores podría ser un catalizador para el crecimiento de la industria.
Koifman también destaca la necesidad de un mayor acompañamiento por parte del Estado, ya que “los impuestos municipales han subido drásticamente”, complicando aún más la ecuación de costos. La presión fiscal se convierte en un obstáculo para la construcción de nuevas unidades, lo que podría afectar la oferta en el mercado.
Qué buscan los inversores en el mercado inmobiliario
Los inversores están cada vez más interesados en proyectos que ofrezcan calidad y ubicación. Koifman destaca que “buscan un producto de calidad que se entregue a tiempo, en un país cíclico como Argentina”. La confianza se construye cuando un desarrollador cumple con sus promesas, lo que es crucial en un mercado donde la incertidumbre es la norma.
Asimismo, la sostenibilidad empieza a jugar un papel fundamental en la toma de decisiones de inversión. Aunque en Argentina no ha sido un requisito legal hasta ahora, los desarrolladores están empezando a incorporar prácticas sostenibles en sus proyectos, ya que los consumidores valoran cada vez más la eficiencia energética y el menor gasto en servicios.
- La calidad de construcción es esencial para generar confianza.
- Las locaciones con buenos accesos son un factor decisivo.
- El refugio de valor es una prioridad para los inversores.
Un ejemplo de éxito es el proyecto Orión Parque, que ha vendido casi el 80% de sus unidades en solo ocho meses, lo que demuestra que hay una demanda sostenida por productos bien ubicados y de calidad.
Optimismo a futuro
A pesar de los desafíos actuales, hay un sentido de optimismo en el sector inmobiliario. Leibaschoff comenta que “la perspectiva siempre es positiva”, ya que el mercado ha mostrado signos de recuperación tras las dificultades de acceso al crédito. Con una demanda que sigue siendo sólida y un enfoque en la calidad, los desarrolladores están bien posicionados para enfrentar los cambios futuros.
Koifman se define como “súper optimista” y cree que, a pesar de los altibajos políticos y económicos, la construcción de edificios y la mejora continua seguirán siendo fundamentales. “Los problemas vienen y se van, pero la satisfacción del cliente es siempre la prioridad”, concluye.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Desafíos de tasas, créditos e impuestos para desarrolladores inmobiliarios puedes visitar la sección Economía y Negocios.



Ver también